martes, 16 de septiembre de 2014

Degustacion Secreto Patagónico

El jueves 4 de Septiembre volví a la Cava de El Querandí, en esta oportunidad para ser parte de la degustación de una bodega que sinceramente no  había descubierto hasta que llegó esta invitación, evento que llegó en el momento justo que estaba terminando de armar la entrada anterior del blog, referida a bodegas de la patagonia. La bodega en cuestión es Secreto Patagónico, y en esta ocasión presentaba su línea MANTRA.

Presentación a cargo de Francisco Rodríguez, enólogo que vivió “in situ” durante los primeros cuatro años de gestación de la bodega, participando no solo de la puesta en marcha del proyecto, sino también de las primeras vinificaciones, aportando su trabajo ahora desde Buenos Aires, a cargo de la parte comercial.

Propiedad de la familia Groppo, el emprendimiento ubicado en la zona de San Patricio del Chañar, provincia de Neuquén, originado en el año 2000, posee un total de 60 hectáreas con plantaciones activas, sobre un predio de casi 260 hectáreas, ubicado a unos 360 metros SNM.

En un zona donde cuentan con un promedio anual de lluvias inferior a los 200 mm, esta bodega que se jacta de no utilizar productos químicos en sus vides, y de contar con los viñedos mas australes del país, realiza su cosecha totalmente a mano, durante las primeras horas de la mañana, o inclusive durante la madrugada, para luego regularizar temperatura de las uvas en cámaras especiales, antes de pasar al comienzo del proceso de elaboración de sus vinos.

La bodega produce anualmente unas 200 mil botellas, comercializando las líneas Mantra y Secreto Patagónico (además cada línea tiene su versión Reserva), y por último dos espumantes (Mantra Extra Brut y Mantra Extra Brut Rosé). En todos los casos se tratan de vinos 100% varietales. La bodega no produce al momento bivarietales o cortes específicos.

En esta oportunidad teníamos sobre la mesa los siguientes vinos:

Mantra Chardonnay.
Mantra Pinot Noir.
Mantra Merlot

Destaco que antes de comenzar la degustación, nos recibieron con su Extra Brut Rosé, elaborado con 100% de cepas Pinot Noir, en contacto durante 12 meses con sus propias levaduras, y bajo el método champenoisse. Resultó un muy buen hallazgo, realmente muy rico y bastante suntuoso para tratarse de un espumante rosado.

Mantra Chardonnay: (cosecha 2012) 
De las casi 4 hectáreas plantadas con esta cepa, con un rendimiento por hectárea bastante bajo, pero con mucha calidad (unos 6.000 Kg. por hectárea) sale un vino que a mi gusto fue lo mejor que probamos ese día, un blanco con mucha presencia de fruta y aroma a  limón, un chardonnay que luego de la primera degustación presenta un grado de acidez realmente bueno, y una sensación de vino seco que normalmente es mas cercana a un Sauvignon Blanc que a un Chardonnay.

Realmente muy buen producto, con un potencial de guarda estimado en 3 o 4 años, y el cual tiene ya sobre su lomo varios premios importantes, tanto ante jurados nacionales como internacionales.

Mantra Pinot Noir: (cosecha 2012)
Presenta un color intenso para lo que habitualmente se puede observar en un Pinot, con notoria acidez y presencia a aromas especiados.

El vino se encontraba decantando hacia aproximadamente unos 60 minutos, estoy seguro que si hubiéramos probado este vino sin pasarlo antes por decanter no habría sido posible encontrarle mucha expresión, ya que a pesar de tener un tiempo notable de aireado, estaba todavía algo “duro”. Posiblemente le falte todavía un poco de tiempo en botella para terminar de madurar. 

Mantra Merlot: (sin dato de cosecha)
Un vino que me gustó, pero no me sorprendió, particularmente lo encontré un poco alejado de algún otro Merlot de la zona que realmente me gusta.

Me encontré con un vino con buen cuerpo, gusto mineral bien presente, y los aromas característicos del Merlot, posiblemente un poco más suave en color si lo comparamos con otras producciones de bodegas cercanas.

En todos los casos el precio al público de los vinos que participaron de la degustación ronda los $ 110 pesos, a gusto personal creo que el que vale cada centavo de ese dinero es el Chardonnay, al Pinot definitivamente le falta algo, o mas tiempo en botella, o una vuelta de rosca, por último el Merlot me pareció bien logrado, posiblemente le falte un poquito mas (no mucho) para dar pelea en esa franja de precios.

Para cerrar, estoy seguro que Secreto Patagónico tiene buen presente, y mucho futuro, felicitaciones por el Chardonnay y el Extra Brut Rosé que realmente me encantaron, y ojalá tengamos en breve la oportunidad de degustar sus otros productos.

No quiero olvidarme de agradecer la grata compañía de Patricio Cristiano, Hernán Sosa,  y de Natalia Jofre, quien con sus conocimientos logra transmitir la pasión que tiene por el vino. Pronto vamos a lograr que sea quien nos guíe al resto del grupo en una cata a ciegas o algo similar que armemos.

Como siempre, gracias a la gente amiga de El Querandí, por la buena onda y sus atenciones.

Diego Pernas.