jueves, 31 de mayo de 2018

Cabernet Franc a la carta

Hace algo así como dos meses surgió una linda idea con los amigos de toda la vida, juntada de por medio, coordinamos para sentarnos a degustar una selección de Cabernet Franc de nuestro país, la cepa "de moda", la que cada vez tiene mas etiquetas en el mercado, esa que cada vez se expresa mejor en nuestros terruños.

Así fue como me puse en campaña para armar el "Seleccionado", entonces me puse a hacer el ejercicio mental de comenzar a recordar etiquetas varias, intentando ademas seleccionar entre las 12 que finalmente serían, al menos unas cuatro que todavía no hubiera tenido el placer de degustar, a fin de aprovechar la oportunidad de seguir conociendo mas sobre la cepa y sus exponentes a nivel local.

La "lista mental" me hizo pasar rápidamente las 60 etiquetas, pero siendo mas detallista, y acudiendo a la ayuda de los que realmente tienen buena memoria, y/o documentada una lista detallada, la conclusión es que actualmente hay mas de 100 etiquetas, siempre hablando de varietales, algo realmente sorprendente.

En mi selección de 12 la idea fue que varias zonas productoras estuvieran representadas, así fue como la "Selección" estaba conformada con integrantes de Salta, Río Negro, y por supuesto Mendoza a la cabeza, con diferentes exponentes de diversos terruños.

Divididos en 3 tandas de 4 vinos cada una, teniendo en cuenta sus precios sugeridos al publico, esta fue la lista de buena fe, con los vinos "a ciegas".

1. Fabre Montmayou Reserva. $220
2. El Relator. $285
3. Casa Boher Reserva. $335
4. Refrán. Morelli Vinos de Cava. $380

5. El Tramposo - La Banda de los 3 Sucios. Vicentin Wines. $420
6. Verum Reserva. Del Río Elorza. $460
7. Lagarde Guarda Selección de Viñedos. $465
8. Polígonos San Pablo. Familia Zuccardi. $490

9. Tordos. $600
10. Kaiken Obertura. $620
11. Pulenta Gran CF. $800
12. Trapiche Gran Medalla. $820

En la primer tanda (vinos de $220 a $380 Pesos) tuvimos 4 exponentes de Mendoza, Lujan, La Consulta, Vistaflores y Altamira estuvieron representados en ese orden. Nos encontramos con un Fabre con una preponderancia de alcohol alta y algo duro, definitivamente el que menos gustó de estos cuatro, El Relator mucho mejor parado, y con la suerte de tener un 2015, que al tener mas tiempo en botella se expresó genial. Al probar el Casa Boher toda la mesa reconoció que había algo mas "redondo" y complejo en copa, pero el mas aplaudido de los cuatro terminó siendo el Refrán, fresco, sedoso, un vino bien limpio en todo sentido.


En la segunda tanda El Tramposo (Chacayes) al principio gustó mucho, aunque personalmente lo sentí algo astringente, reconozco que dejarlo en la copa y volver a probarlo al final le dieron algunos puntos mas en mi registro. El Verum, único exponente patagónico de la noche (proviene del Alto Valle de Río Negro) fue mas amigable y suave, con un estilo mas alejado del golpe de madera inicial que se podría esperar, un vino definitivamente bien logrado. 

El Lagarde otro exponente de Lujan) quedó en el medio de la contienda entre los amigos, aunque personalmente me gusta mucho el estilo de esta linea de la bodega, la cual siento que trabaja realmente muy bien los vinos de la mitad de su portfolio Guarda y Primeras Viñas. Nuevamente el último de la tanda se llevó los aplausos y la firme elección de los presentes, Polígonos, un vino completamente despojado de madera, con ese nuevo estilo fresco y bebible que se encuentra en varias de sus etiquetas, y en esta linea en particular que no para de sumar adeptos.


Tercera y ultima tanda, donde los Valles Calchaquies, Vistaflores, Agrelo y Maipú fueron representados de la mejor manera con grandes etiquetas. Debo decir que nadie esperaba que el CF de Tordos fuera un vino salteño. Personalmente ya lo había probado hace un tiempo pero lo recordaba distinto, seguramente los meses en botella lo ayudaron a amalgamarse mejor y ser hoy un vino realmente sorprendente por estilo, terruño y por esa sensación de ser un vino "ya domado", con todo lo que implica la producción en tan hermoso lugar. Lo siguió un exponente con carácter y nervio, el Obertura es para mi, uno de esos vinos que saca pecho al principio, pero al final cede con una caricia al paladar, gran trabajo de Rogelio Rabino con la cepa, digno de destacar.


Los últimos dos fueron, un viejo conocido, el Pulenta, del cual ya se habló muchísimo, y definitivamente se encuentra en el top 3 de la cepa en nuestro país, un gran exponente sin dudas, y en mi opinión, el orgullo de la bodega. Con este mismo grupo de amigos ya hemos descorchado varias veces este vino, y no deja de sorprendernos aunque ya lo conocemos bien.

El último turno se lo cedí a uno nuevo, el cual solo había tenido el gusto de probarlo en barrica en su versión 2012 que no llegó a salir al mercado, y esta era la primer botella que descorchaba del Gran Medalla. Le puse mucha expectativa desde el inicio y realmente no defraudó, ademas cumplió con creces, fue el gran ganador de la noche en la mesa, por novedad, por presencia, por calidad, por demostrar que es realmente un gran vino.

Grandes etiquetas, diversos estilos, mucho para aprender, para entender, y para seguir pensando donde va y hasta donde puede llegar el Cabernet Franc en Argentina. Nuestro corazón sigue junto al un gran Cabernet Franc como el de Pulenta, pero esa noche el Gran Medalla se acomodó cerca, bien cerca.




Una gran noche, que inició con los tragos de autor del anfitrión y gran amigo Ezequiel Cepeda y donde nos deleitamos una vez mas con la obra del Sushiman Gaston Luciani. Quien suscribe intentó -  junto a los ya nombrados, y en compania de Juan Pablo Moa y Sebastian Onsari - que nos retiremos satisfechos y habiendo aprendido algo mas sobre nuestra noble bebida nacional.

En algún momento habrá segunda vuelta, con varios vinos que no estuvieron esta noche, yo mientras tanto me voy preparando para el Desafío Federal 2018 Cabernet Franc, donde 69 etiquetas estarán disponibles para el deleite de los presentes este sábado 2 de Junio.

Salú

Diego Pernas.
@ARGysusVinos